banner diccionario

Última actualización: 27/09/2013

Aumentar Tamaño del texto Disminuir Tamaño del texto

GIL VILLANUEVA, Jacobo (1831-1906)

Sus casi 50 años de docente le convirtieron en uno de los más populares profesores de la Facultad de Derecho de Santiago. Especialista en Derecho civil fue autor de una conocida obra sobre los censos y Rector de esa Universidad en dos ocasiones.

 

 

Datos biográficos

Nació en Santiago el 25 de enero de 1831, hijo de Diego Gil Araujo y Manuela Villanueva. Bautizado ese mismo día por D. Antonio Acevedo y Flores se le imponen los nombres de Jacobo Juan Ramón del Carmen, siendo padrinos sus tíos Fray Juan Gil Araujo, del convento de Santa María del Campo y Eufemia Villanueva. Sus abuelos eran por línea paterna José Gil Araujo y Josefa Rivera vecinos de una parroquia en el obispado de Tuy y por la materna de José Manuel Vicente Villanueva y Juana Rendo de Santiago. El 30 de agosto de 1860 contrajo matrimonio con Matilde Rodríguez Tabares en la Parroquia de Santa Susana. De este matrimonio nació un hijo, Santiago Gil Rodríguez. Muere a causa de un carcinoma de estómago el 27 de noviembre de 1906 y recibe sepultura en el cementerio de la Cofradía del Rosario, en Santiago. Consta el testamento que a favor de su único hijo hizo, junto con su esposa, el 18 de febrero de 1885.

 

Subir
 

Formación

Realizados sus estudios en Santiago, había recibido allí el grado de licenciado el 17 de octubre de 1852 con premio extraordinario. Pasa a la Universidad Central en la que hizo el 8º curso en el 1852-53 obteniendo la calificación de sobresaliente. Se había matriculado el 24 de noviembre de 1852 por concesión especial pues no pudo hacerlo en el periodo habilitado dadas las dificultades para acceder a Madrid desde Galicia. Pagó 160 reales en un primer plazo y pagaría otros 160 reales en febrero, además de los 20 reales de los derechos de examen. Tenía entonces 21 años y vivía en Madrid en la calle de los Tudescos 32. Su fiador era Antonio de Prado que vivía en la Calle de la Sartén 5.

El 9 de octubre de 1855 solicita que se forme un Tribunal para poder realizar el examen que le daría acceso al doctorado. Se examina el 23 de octubre de ese año. Entre los tres temas que por insaculación se le presentan para desarrollar optó por la “Explicación de los textos 4º y 5º título 20, libro 2º de las Instituciones de Justiniano”. Superó el ejercicio siendo aprobado con todos los votos. Entre los nombres de los firmantes del acta aparecen Pedro Sabau y Joaquín Aguirre. Recibiría el título el 28 de marzo de 1857, tras abonar 80 reales de vellón. El 10 de noviembre de 1855 tuvo lugar su investidura como doctor, dando lectura a una disertación que fue publicada con esa ocasión.

 

Subir
 

Carrera académica

En 1857 se convierte en Catedrático de Derecho civil en la Universidad de Santiago, el título se expide con fecha de 2 de julio aunque consta que había tomado posesión en el mes de abril. Se convierte en catedrático de ascenso por antigüedad y con sueldo anual de 3.500 pts. en 1863, tomando posesión de este ascenso el 2 de enero de 1864 y colocándose el número 210 del escalafón. Tras las reformas universitarias se le expide el título de catedrático de Derecho Civil y Canónico por RO de 12 (ó 13) de noviembre de 1875 con sueldo de 4500 pts., y toma posesión el 25 de noviembre. A este sigue el título de catedrático en la misma Facultad con el sueldo de 5000 pts. con toma de posesión el 18 de febrero de 1879 y entonces por RO de 20 de marzo de 1879 es ascendido al puesto nº 90 de escalafón. Por RD de 1 de enero de 1882 se eleva su sueldo a 6.500 pts. y pasa a estar comprendido en la sección 4ª de escalafón por RO. Tras un RD de 23 de noviembre de 1889 su sueldo anual será de 7.500 pts. y es ascendido a la sección 2º del escalafón. Por RD de 7 de marzo de 1898 su sueldo como catedrático de Derecho pasa a ser de 8.750 pts. Finalmente tras un RD de 15 de septiembre de 1900 es ascendido a la sección primera del escalafón, y goza de un sueldo anual de 10.000 pts. Pese a que mediante RD de 1 de febrero de 1901, publicado al día siguiente, se le declara jubilado, otro RD de 12 de julio del mismo año (Gaceta de 14 de julio de 1901) deja al primero sin efecto disponiéndose su vuelta al servicio activo de la enseñanza. Su muerte pues aconteció estando en activo y contó pues con un total de 49 años 6 meses y 28 días, de servicios y con un sueldo regulador a efectos de pensión el de 10.000 pesetas con arreglo al art. 7 del Proyecto de Ley de 20 de mayo de 1862 vigente en esta materia.

 

Fue nombrado Rector de la Universidad de Santiago el 27 de junio de 1890 (Gaceta de 2 de julio) aunque dimite al año siguiente, el 21 de junio de 1891 (Gaceta del 23 de junio). Años después, el 8 de julio de 1904 sería de nuevo nombrado Rector de aquella Universidad (Gaceta de 9 de julio) presentando la dimisión del cargo el 16 de julio de 1906 (Gaceta de 18 de julio).

 

Subir
 

Principales obras

 “Oración leída por el Licenciado D. Jacobo Gil Villanueva al recibir el grado de doctor en la Facultad de Jurisprudencia” Madrid, 1855 (Imprenta de D.A.M. Muñoz)

De los censos, según la legislación general de España, Santiago, 1880 (Tipografía de José Mª Paredes)

Apuntes sobre el Fuero Juzgo. Discurso leído en la inauguración del curso académico 1874 a 1875 en la Universidad Literaria de Santiago, Santiago 1874 (Tipografía de José M. Paredes)

Capacidad civil de los religiosos en España. Discurso leído en la Universidad de Santiago en la inauguración de las Academias de Derecho el día 6 de noviembre de 1887, Santiago, 1887 (Imprenta de José Mª. Paredes)

 

Subir
 

Anecdotario

El 17 de marzo de 1861, le corresponde contestar al discurso con el que Eugenio Montero Ríos se incorpora a la cátedra de Disciplina Eclesiástica de la Universidad de Santiago y que había titulado “Ultramontanismo y Cismontanismo”. Gil Villanueva no dudó en amonestar las posturas críticas para con la Iglesia del nuevo catedrático que llegó a pedir una rectificación, que obtuvo cuando D. Jacobo se disculpó manifestando que en nada dudaba del catolicismo de Montero.

Son muchas las anécdotas que basadas en D. Jacobo Gil Villanueva han circulado y aún circulan por la Universidad y la ciudad de Santiago. Sin duda contribuyó a su popularidad el hecho de que Alejandro Pérez Lugín reflejase su personalidad en la figura de “Don Servando” uno de los personajes de su novela “La casa de la Troya”, donde se puede leer “Don Servando era un hombre original, un tipo aparte en aquel claustro de rutinarios y formulistas. Siempre iba a clase embozado gallardamente en su capa, que llevaba con singular gentileza. Tenía dos odios: los convencionalismos y las sentencias del Supremo y una sola ocupación: burlarse donosamente de cuantos escritores caían en sus manos, sin perdonarse a sí propio. Fuera de ahí, y dentro también, era un hombre bonísimo, de mucho saber y autoridad en materia jurídica”. La escena de la película que basada en esta novela se hizo en 1959 y en la que el actor José Isbert que interpreta a D. Servando, saluda a los alumnos en el primer día de curso, pone de manifiesto con bastante gracia, cómo debía ser de peculiar este profesor.

El mobiliario de la casa de D. Jacobo se conserva actualmente en el museo que en Santiago reproduce la vida de los estudiantes en el s. XIX y que lleva el nombre “Casa de la Troya”.
 

Subir
 
Subir

Aurora Mª López Medina
3 de junio de 2012

 

Diccionario de catedráticos españoles de derecho (1847-1943) [en línea]. Universidad Carlos III de Madrid. Instituto Figuerola de Historia y Ciencias Sociales, 2011- . Disponible en: http://www.uc3m.es/diccionariodecatedraticos

© Los autores.

Licencia de Creative Commons
Todo el contenido de este Diccionario está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.