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Última actualización: 15/10/2015

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GARRIGUES Y DÍAZ CAÑABATE, JOAQUÍN (1899-1983)

Destacado jurista español, fue Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad Central, y fundador de la moderna Escuela Española de Derecho Mercantil.

 

Datos biográficos

Joaquín Domingo de Silos Pilar Antonio Mariano José Ignacio Isidro Garrigues y Díaz Cañabate nació en Madrid el 20 de diciembre de 1899, hijo del abogado Joaquín Garrigues y Martínez (natural de Totana, Murcia) que fue Relator-Secretario de la Audiencia Territorial de Madrid, y de su esposa Isabel Díaz Cañabate y Cañabate (natural de Madrid). Fue el mayor de cinco hermanos varones, encabezando una destacada saga familiar en la que el segundo –Mariano– destacó por su actividad dentro de la arquitectura racionalista, el tercero –Antonio– tuvo una carrera también brillante en el mundo del Derecho, y llegó a ser Ministro de Justicia en 1975; el cuarto –José Luis– fue un destacado empresario; y el quinto –Emilio– fue conocido por su labor como diplomático y escritor. Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate falleció en Madrid el 10 de enero de 1983.

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Formación

Fue un alumno brillante a lo largo de toda su vida académica. Obtuvo el título de Bachiller por el madrileño Instituto de San Isidro el 27 de septiembre de 1915 obteniendo la calificación de sobresaliente en los dos ejercicios. Inició la carrera de Derecho en la Universidad Central, tras pasar el curso preparatorio con sobresaliente en las tres asignaturas (Lógica Fundamental, Lengua y Literatura españolas e Historia de España) durante el año 1915-16. Su expediente académico durante la carrera fue destacado, obteniendo la calificación de sobresaliente en 13 de las asignaturas, quedando sólo 3 de ellas con aprobado durante el curso 1917-18. Durante el año 1919 pasó algún tiempo pensionado en Francia por la Junta para Ampliación de Estudios como miembro de la comisión de estudiantes en el Congreso de Estrasburgo.

El 22 de septiembre de 1921 obtuvo el Premio Extraordinario de Licenciado con un ejercicio sobre “la propiedad privada y el interés público”, siendo expedido su título con fecha de 21 de octubre de 1921.

El curso siguiente obtuvo Sobresaliente con Matrícula de Honor en las cuatro asignaturas del doctorado, y consiguió después el Grado de Doctor con sobresaliente, gracias a una tesis titulada “Sobre depósito irregular”, el 18 de mayo de 1923, en un tribunal presidido por el catedrático Felipe Clemente de Diego quien sería en adelante su principal maestro. A continuación se presentó el 28 de enero de 1924, al ejercicio para obtener el Premio Extraordinario de doctorado, premio que obtuvo, siendo expedido su título de doctor el 15 de julio de 1927.

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Carrera académica

Además de un buen expediente académico, durante su etapa estudiantil Joaquín Garrigues llegó incluso a publicar algunos trabajos que le dieron cierta fama. Pasó así a ser Ayudante de Clases Prácticas de Historia General del Derecho con el catedrático de Derecho Civil Felipe Clemente de Diego desde octubre de 1922 (apenas un año después de licenciarse), que le inició también en el ejercicio de la abogacía inscribiéndose en el Colegio de Abogados de Madrid en 1922.

Al jubilarse Lorenzo de Benito y Endara quedó vacante la Cátedra de Derecho Mercantil de la Universidad Central, a la que se presentó con otros nueve oponentes, accediendo a la cátedra por oposición del turno de Auxiliares el 27 de junio de 1927 –tomando posesión el 16 de julio–, con un sueldo de 6000 pesetas, en la asignatura de Derecho Mercantil de España y las principales naciones de Europa y América, materia que le obligó a preparar un concienzudo y amplísimo trabajo, y que sería redefinida en 1931 simplemente como Derecho Mercantil. El tribunal estuvo presidido de nuevo por Felipe Clemente de Diego, formando parte del mismo Felipe Sánchez-Román Gallifa, Antonio de Lafiguera Lezcano, José María González de Echávarri y Emilio Miñana Villagrasa.

Según narraba en sus memorias Francisco Ayala, la oposición fue sonada dentro del medio universitario, por la fuerte oposición que Garrigues recibió por parte del sector católico que en su apoyo a las candidaturas de derechas –frente a la entonces liberal en la que se encontraba Garrigues– llegaron a insultar y lanzar “dulces” a las barbas del presidente del tribunal, siendo Garrigues defendido en alguna pelea durante dicha oposición por José Antonio Primo de Rivera, con el que entabló amistad y –según precisó su hijo– José Antonio tuvo además una intervención decisiva para evitar que la cátedra recayera en el católico José María Valiente.

De tal manera, Joaquín Garrigues fue nombrado catedrático por la Facultad de Derecho de la Universidad Central por Orden Ministerial de 27 de junio de 1927, convirtiéndose en el catedrático más joven de dicha universidad.

Colaboró en la Sección de Estudios Superiores de Derecho Civil del Centro de Estudios Históricos –sección que dirigía el propio Felipe Clemente de Diego– de la Junta para Ampliación de Estudios. Siendo ya catedrático obtuvo otra pensión para ampliar su formación en Alemania entre 1927 y 1928, donde trabajó en la Universidad de Berlín con los profesores Martin Wolff y Arthur Nussbaum y en la Universidad de Múnich con Rudolf Müller-Erzbach, periodo en el que desarrolló su enfoque y su metodología para los estudios de Derecho Mercantil, alineándose con las corrientes europeas que consideraban el Derecho Mercantil dentro del Derecho Civil y vinculado al Derecho Privado.

En septiembre de 1929 fue nombrado vocal del tribunal de oposiciones a ingreso en el cuerpo administrativo de la Secretaría General de Asuntos Exteriores.

Con la proclamación de la Segunda República en 1931, el Claustro de la Universidad Central eligió como Rector al químico José Giral, siendo elegido entonces Joaquín Garrigues como Vicerrector con 113 votos sobre 155 posibles, junto a León Cardenal Pujals y Enrique Moles Ormella, siendo reelegido Garrigues como Vicerrector en 1934 durante el rectorado de León Cardenal.

Muestra de su prestigio académico y profesional, en octubre de 1932 fue elegido para sustituir a Emilio Langle Rubio como Presidente del Tribunal de oposiciones a las Cátedras de Legislación Mercantil Española de las Escuelas de Comercio de Málaga, Las Palmas y León, y en junio de 1934 fue nombrado para sustituir a Francisco Beceña como vocal del Tribunal de las oposiciones a Notarías.

Durante estos años, Garrigues publicó además algunos trabajos importantes como Nuevos hechos, nuevo Derecho de la Sociedad Anómima (1933), o su conocido Curso de Derecho mercantil, cuya primera parte saldría en 1936 y la segunda en 1940.

Con el paréntesis de la Guerra Civil, en el que ofreció sus servicios al aparato administrativo del bando rebelde y fue destituido por el gobierno de la Segunda República, Joaquín Garrigues desarrolló toda su carrera académica en la Universidad de Madrid, hasta su jubilación en 1970.

En 1938, en plena Guerra Civil, preparó junto a Javier Conde un borrador del Fuero del Trabajo inspirado en la Carta di Lavoro del régimen fascista italiano, que iba en la línea de las dictaduras totalitarias europeas, pero finalmente fue desechado por las autoridades franquistas.

Tras la Guerra Civil Española, no fue apartado de la universidad, y de hecho su reconocimiento en el aparato académico y legislativo de la dictadura de Franco fue inmediato, promoviendo dentro del nuevo Estado varios textos legislativos, dirigiendo publicaciones y seminarios, e incluso como miembro de las primeras oposiciones a cátedras de Derecho Mercantil celebradas tras la guerra en octubre de 1940, enero de 1941, 1943, etc.

Su ascenso en el escalafón iniciado en enero de 1933 (cuando pasó a la sección séptima, con sueldo de 10.000 pesetas) continuó durante la dictadura, ascendiendo a la sexta categoría en 1938, la quinta en 1941, la tercera en 1942, hasta alcanzar la segunda en 1955 con un sueldo ya de 48.000 pesetas.

De esta manera, si durante los años veinte y treinta Joaquín Garrigues había destacado ya por su valía académica, que le llevó a ser el catedrático más joven de la Facultad de Derecho de la Universidad Central, y desempeñar el cargo de Vicerrector en la misma universidad en dos ocasiones durante la Segunda República, su transformación ideológica le permitió una fácil acomodación a la dictadura de Franco, para cuyo aparato legislativo se convirtió en un valioso colaborador, al mismo tiempo que veía acrecentarse su prestigio académico y jurídico en España y a nivel internacional, y también sus propios negocios a través de su conocido despacho profesional y otras empresas.

Desde fecha muy temprana, tuvo un papel destacado en el conocido Instituto de Estudios Políticos, dentro del cual fue Jefe de la Sección para la Reforma del Derecho Privado. Desde dicho puesto dio continuidad a su labor de reforma del ordenamiento positivo que había iniciado en los años treinta como miembro de la comisión Jurídica Asesora de la Segunda República, y continuó desde los años cuarenta dentro del mencionado Instituto de Estudios Políticos y de la Comisión General de Codificación, desde donde se centró en la tarea de preparar anteproyectos de leyes como el de la Ley de Sociedades Anónimas (1947) –promovida por él desde la Revista de Estudios Políticos–, la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada, la Ley de Concurso de Acreedores, la Ley del Contrato de Seguro, la Ley de Patentes, la Ley Cambiaria y del Cheque, etc.

Garrigues presidió también la Revista de Derecho Mercantil desde su creación en 1946 –con Rodrigo Uría en la dirección–, a partir de la cual formó una verdadera escuela de modernos mercantilistas españoles, entre cuyos discípulos se suelen mencionar nombres como los de Alberto Bercovitz, Jesús Rubio, José Girón, Carlos Fernández Novoa, Evelio Verdera, Guillermo Senén, Joaquín Rodríguez, Rafael Jiménez de Parga, Fernando Sáinz de Bujanda, etc.

Al fundarse la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de la Universidad de Madrid, Garrigues desempeñó la Cátedra de Derecho Bancario entre 1945 y 1950 (fecha de la desaparición de dicha cátedra), publicando a raíz de tales cursos su libro Contratos Bancarios en 1958.

Entre 1947 y 1963 publicó los tres tomos de su destacado Tratado de Derecho Mercantil, y en 1962 creó el Seminario de Derecho Mercantil de la Sociedad de Estudios y Publicaciones patrocinado por el emergente mecenazgo del Banco Urquijo, y también por la Fundación Ford.

Joaquín Garrigues se jubiló al finalizar el curso 1969-70, con una última lección magistral sobre “La unificación internacional del Derecho Mercantil”, aunque su labor no cejó entonces dejando incluso algunos trabajos escritos de forma tardía que no vieron la luz hasta después de su muerte, y dejó una gran escuela de mercantilistas que siguieron sus pasos.

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Depuración

Según consta en su expediente y en las diversas declaraciones y documentos adjuntos al mismo, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 le encontró camino de Fuenterrabía. Su transformación política durante la primera mitad de los años treinta hacia posiciones cercanas a la Falange Española, su desafección hacia el gobierno legítimo de la Segunda República y el hecho de no presentarse ante las correspondientes autoridades provocaron su destitución como Vicerrector de la Universidad Central por Orden publicada en la Gaceta el 31 de agosto de 1936, y su nombre apareció en la relación de profesores universitarios sancionados según lo dispuesto en el Decreto de 27 de septiembre de 1936, que fue publicado en la Gaceta de 25 de noviembre de 1937 donde junto a muchos otros se le dio por separado definitivamente del servicio.

Según su declaración ante el aparato administrativo del bando sublevado, con un salvoconducto remitido por el catedrático José Yanguas Messía se presentó en Burgos a finales de septiembre de 1936, y después regresó a San Juan de Luz, donde su esposa dio a luz, se presentó ante la autoridad del Ministerio de Instrucción Pública en San Sebastián el 24 de octubre, y viendo que Madrid no caía se incorporó a la Universidad de Zaragoza en enero de 1937.

Sin embargo las declaraciones tomadas entonces –siempre cuestionables-, muestran cierta controversia sobre su posición en esos primeros días, pues la Jefatura Superior de la Policía Sección Orden Público del aparato franquista le acusaba en febrero de 1937 de ser uno de los cabecillas del sindicato estudiantil FUE, y de haberse movido con libertad dentro de Fuenterrabía en las primeras semanas de la guerra precisamente por su fama de socialista, sin sumarse al alzamiento cuando los rebeldes tomaron la ciudad y siendo incluso ordenada su detención después cuando se encontraba en Zaragoza.

Aunque efectivamente Garrigues había estado entre los fundadores de la FUE, su giro hacia la Falange Española comenzó a evidenciarse con la firma del manifiesto del Frente Español en 1932, movimiento de inspiración orteguiana liderado por Alfonso García Valdecasas, al que también se sumaron su hermano Antonio Garrigues, María Zambrano o José Antonio Maravall, entre otros, y desde el que muchos de ellos –no todos- evolucionaron hacia la militancia falangista.

Con todo, fueron muchos y muy significativos los testimonios recabados en su favor por Joaquín Garrigues (José Yanguas Messía, José Gasgón y Marín, Felipe Clemente de Diego, Raimundo Fernández Cuesta, Pilar Primo de Rivera, y otros muchos responsables de la Falange, el SEU, la judicatura, el poder local o la universidad), que avalaron su conducta en contra de la FUE en los últimos años de la Segunda República, así como su amistad con José Antonio Primo de Rivera –que había dedicado elogiosas palabras hacia Garrigues en el Parlamento y en el semanario FE-, avanlando también su rechazo a las ofertas de Sánchez Román y Negrín para adherirse al PSOE, su ideología falangista desde 1934, su colaboración con el director del diario El Debate y con las acciones del grupo falangista “Defensa de la Cultura” que actuaba en la Universidad Central, así como avalando la declaración donde indicaba que huyó rápidamente a Francia al estallar la guerra, y desde allí se dirigió por escrito a Cabanellas el 11 de septiembre, para ofrecer su adhesión y sus servicios.

Todos estos influyentes testimonios consiguieron que fuese rápidamente readmitido y rehabilitado en su cargo sin ningún tipo de sanción por el juez instructor Eloy Montero con fecha de 26 de agosto de 1939, ratificada el 1 de octubre, y aprobada el 4 de noviembre del mismo año, continuando así una brillante carrera académica dentro del nuevo régimen.

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Otras actividades y méritos

Junto a su trayectoria académica y en el entorno de la administración del Estado, su prestigio y su posición en la dictadura de Franco le posibilitaron dedicarse con gran éxito al ejercicio privado de la abogacía, y junto a su hermano Antonio fundó en 1941 uno de los despachos de abogados más importantes de España: J. y A. Garrigues (conocido después como Garrigues y Andersen, y finalmente como Garrigues, Abogados y Asesores Tributarios).

Presidió también varias empresas privadas más, así como la sección segunda de la Comisión de Codificación.

Los cargos y reconocimientos públicos que Joaquín Garrigues obtuvo a lo largo de su carrera, así como su obra académica, evidencian el relieve de su personalidad en el mundo del Derecho. Además de los ya mencionados, Garrigues ingresó también en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación con un discurso sobre Negocios fiduciarios en Derecho Mercantil, leído en enero de 1955.

En 1962 fue elegido presidente de honor de la Association Internationale de Droit des Assurance. Fue nombrado también Presidente de la Asociación Española de Derecho Marítimo, y Miembro de la Comisión de la ONU para el Derecho Mercantil Internacional (1966). Obtuvo varios doctorados honoris causa así como distintos cargos representativos más de diversa índole, además de recibir diversas condecoraciones como la Gran Cruz de Alfonso X y la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort, o el Premio Mundial a la Enseñanza del Derecho que le otorgó el Centro para la Paz Mundial mediante el Derecho.

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Principales obras

Nuevos hechos, nuevo Derecho de la Sociedad Anómima. Madrid, RDP, 1933.

Curso de Derecho mercantil. Madrid, S. Aguirre, 1936 y 1940.

Tratado de Derecho Mercantil. Madrid, S. Aguirre, 1947-1963.

Comentario a la Ley de Sociedades Anónimas. Madrid, S. Aguirre, 1952.

Negocios fiduciarios en Derecho mercantil. Madrid, Cívitas, 1955.

Contratos Bancarios. Madrid, S. Aguirre, 1958.

La defensa de la competencia mercantil. Madrid, Banco Urquijo, 1964.

Hacia un nuevo Derecho mercantil. Madrid, Tecnos, 1971.

Contrato de seguro terrestre. Madrid, S. Aguirre, 1973.

Dictámenes de Derecho mercantil. Pamplona, Aranzadi, 1976.

Temas de Derecho vivo. Madrid, Tecnos, 1978.

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Fuentes

  • Archivo General de la Administración, Sección de Educación, Expediente personal de Licenciatura de Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate, Doc (5) 1.19 31/15822
  • Archivo General de la Administración, Sección de Educación, Expediente personal de Doctorado de Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate, Doc (5)20 32/14075
  • Archivo General de la Administración, Sección de Educación, Expediente personal de Catedrático y Depuración de Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate, Doc (5) 1.16 21/20421
  • Archivo General de la Administración, Expediente personal de Depuración de Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate, Doc 015052-0011 Dep
  • Archivo de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Expediente personal de Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate.
  • Gaceta de Madrid núm. 189, de 08/07/1927, página 159.
  • Gaceta de Madrid núm. 267, de 24/09/1929, página 1923.
  • Gaceta de Madrid núm. 175, de 24/06/1931, página 1613.
  • Gaceta de Madrid núm. 302, de 28/10/1932, página 625.
  • Gaceta de Madrid núm. 154, de 03/06/1934, página 1492.
  • Boletín Oficial del Estado núm. 141, de 21/05/1949, página 2322.
Referencias:

AYALA, Francisco: Recuerdos y olvidos. Madrid, Alianza, 1982.

GARRIGUES, Luis Joaquín: Imágenes de una vida. Joaquín Garrigues, Madrid, Ed. del autor, 1994.

MENÉNDEZ, Aurelio: Sobre la moderna Escuela Española de Derecho Mercantil. Madrid, Civitas, 1993.

OTERO CARVAJAL, Luis Enrique (Dir.): La Universidad Nacionalcatólica. La reacción antimoderna. Madrid, Dykinson, 2014.

SÁNCHEZ CALERO, Fernando (Coord.): Joaquín Garrigues. Jurista y universitario ejemplar. Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1996.

VV.AA.: Estudios jurídicos en Homenaje a Joaquín Garrigues. Madrid, Tecnos, 1971.

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Álvaro Ribagorda
Julio del 2015

 

Diccionario de catedráticos españoles de derecho (1847-1943) [en línea]. Universidad Carlos III de Madrid. Instituto Figuerola de Historia y Ciencias Sociales, 2011- . Disponible en: http://www.uc3m.es/diccionariodecatedraticos

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