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Última actualización: 24/12/2017

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ALTAMIRA Y CREVEA, Rafael (1866-1951)

Historiador, abogado, jurisconsulto, catedrático de Historia del Derecho Español en la Universidad de Oviedo y de Instituciones Políticas y Civiles de América en la Universidad Central de Madrid, de la que fue decano de la Facultad de Derecho. Se desempeñó como senador del reino y juez del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya. Estuvo nominado en dos ocasiones para recibir el Premio Nobel de la Paz (1933 y 1951). Javier Malagón lo definió como un hombre “lleno de humanidad, bondad y comprensión para sus semejantes; como maestro, trabajador infatigable y orientador de sus discípulos; como jurista de visión clara y de honradez intachable; y como historiador que supo ver y comprender con criterio agudo y sentido real los hechos del pasado”.

 

Datos biográficos

Rafael Guillermo Vicente José Miguel Altamira y Crevea nació en la ciudad de Alicante, a las diez de la noche el día 10 de febrero de 1866. Fue hijo legítimo de José Altamira Moreno, natural de Murcia, músico militar y pertenecía al Partido Conservador. Su madre fue Rafaela Crevea Cortés, dedicada al hogar. Juan del Ferrol y Francisca Moreno fueron sus abuelos paternos. Los abuelos maternos respondían a los nombres de Vicente Crevea y María Cortés, naturales de Alicante.

Se casó con Pilar Redondo, en San Isidro el Real de Oviedo, el 19 de junio de 1899. De este matrimonio nacieron tres hijos, Rafael, Pilar y Nela Altamira Redondo.

Murió exiliado en la ciudad de México, a las cuatro de la tarde el día primero de junio de 1951.

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Formación

Realizó sus estudios de primera enseñanza en Alicante, en el Colegio de San José. Los estudios de segunda enseñanza los cursó en el Instituto Provincial de Alicante (Instituto Jorge Juan), del que obtuvo el respectivo título, con la calificación de aprobado en el primer ejercicio y sobresaliente en el segundo. Le expidieron el título el 6 de septiembre de 1881.

Los cursos de licenciatura los realizó en la Facultad de Derecho y varias asignaturas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia, durante los años 1881 a 1886. Obtuvo el grado de licenciado en Derecho el día 16 de junio de 1886, con calificación de sobresaliente y premio extraordinario. Se le expidió el título el 30 de noviembre de 1886.

Cursó los estudios de doctorado en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid de 1886 a 1887. Obtuvo el grado de doctor en Derecho Civil y Canónico el 16 de diciembre de 1887, bajo la dirección de Gumersindo de Azcárate, con la calificación de sobresaliente. El trabajo doctoral fue titulado La propiedad comunal en la Edad Media. En 1897 se le expidió el título de doctor.

En mayo de 1890 fue comisionado por el Ministerio de Fomento para estudiar en Francia la organización de los estudios históricos.

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Carrera académica

En la Universidad Central fue auxiliar de Francisco Giner de los Ríos en la cátedra de Filosofía del Derecho.

El 18 de julio de 1895 se fechó la convocatoria para proveer la cátedra de Historia General del Derecho Español, vacante en la Universidad de Oviedo por la muerte del catedrático Guillermo Estrada. La convocatoria apareció en la Gaceta del 28 de julio. Rafael Altamira solicitó ser admitido a este concurso el 25 de octubre de 1895, no sin antes escribir algunas cartas a Marcelino Menéndez y Pelayo. Carlos Petit en su trabajo “Tríptico ovetense. La universidad en el cambio de siglo”, rememora que al anunciarse el concurso de oposición a esta cátedra Rafael Altamira escribió a Menéndez y Pelayo, el 27 de agosto de 1895, en dicha misiva le expresó que la cátedra anunciada a concurso era su materia favorita, a la que le había dedicado la mayor parte de su tiempo y a la que quería dedicarle el que le restaba de vida en mejores condiciones. Para lo cual “necesita contar con un tribunal “no digo ya… favorable personalmente, pero, á lo menos, imparcial ó con garantías de que ha de serlo. Esto no es difícil conseguirlo con un poco de gestion influyente cerca del ministro”… “Lo que importa ante todo”, insiste Altamira, “es el nombramiento de un tribunal seguro, con personas rectas y competentes, como Hinojosa, Costa, Azcárate, Torreanaz, Posada y algún otro, de los cuales es seguro que votarán lo justo, sin mirar personas, ideas y demás tranquillas”. En fin, la meditada campaña involucraría también a la sede interesada, pues “convendría preparar á los amigos más íntimos de V. en Oviedo, para que no gestionaran en contrario, demostrando V. interés por mí” (Menéndez y Pelayo, Epistolario, XIII, nº 433)…Felizmente las gestiones dan fruto. El ministro de Fomento… designa tribunal presidido por… Matías Barrio y Mier; el maestro Azcárate y el mentor Menéndez y Pelayo participan como vocales. Otros personajes menores, sin duda bajo la influencia de los anteriores, completan el cuerpo de siete jueces que decide la ‘reñida’ oposición.” Los vocales restantes eran Federico Brusi y Enrique Ferreyro, Esteban Jiménez y Antonio Balbín de Unquera. Las oposiciones se realizaron en febrero y marzo de 1897 y el 22 de marzo de 1897 recayó en Rafael Altamira la propuesta para la cátedra.

El 26 de abril de 1897 fue nombrado catedrático numerario por oposición, adscrito a la cátedra de Historia General del Derecho Español de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo. Solicitó autorización del Rey para tomar posesión en la Universidad Central y una licencia compresiva del tiempo que faltaba para dar por terminado el curso, debido a "desgracias de familia recientemente sufridas y la amenaza gravísima de otra, por el estado alarmante de su Sra. Madre, desahuciada por la ciencia y en inminente peligro de muerte”. Le fue concedida la petición y tomó posesión del cargo el primero de mayo de 1897. Se le expidió el título de catedrático el 23 de noviembre de 1897. Cesó en este cargo el 31 de diciembre de 1910, por haber sido nombrado Director General de Primera Enseñanza.

El 21 de junio de 1904 el Rey dispuso que "las cátedras de Economía política y Hacienda pública y Derecho político comparado con el extranjero, de las que son titulares los catedráticos D. Adolfo Álvarez Buylla y González Alegre y D. Adolfo González Posada y Biesca, nombrados por Real Orden de 23 de Mayo último jefes de las secciones técnicas del Instituto de Reformas Sociales, sean desempeñadas por acumulación, respectivamente, por los Catedráticos numerarios de la misma Universidad D. Rafael Altamira y Crevea y D. José Ma. Rogelio Jove y Bravo”.

Durante sus años en Oviedo realizó una gran labor de reforma pedagógica y en 1898, junto con otros catedráticos de la Facultad de Derecho, fundó y colaboró en la Extensión Universitaria, cuyo propósito era difundir los conocimientos generados en la Universidad ovetense a través de conferencias, cursos y otras actividades a aquellas clases sociales que no podían acceder a ellos. Estas actividades se desarrollaron hasta 1912.

Fue nombrado delegado del Gobierno español en el Congreso Histórico Internacional celebrado en Roma en 1903.

Por Real Orden de 10 de julio de 1908 fueron nombrados delegados del Gobierno español don Eduardo Hinojosa Naveros y don Rafael Altamira y Crevea para asistir al Congreso de Ciencias Históricas de Berlín, becados por la Junta para la Ampliación de Estudios.

En 1909 inició un viaje a América para impartir conferencias en diferentes universidades y centros académicos. Los países visitados fueron Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Cuba, México y los Estados Unidos de Norte América. Durante el viaje Altamira pidió en varias ocasiones la ampliación del permiso solicitado para ausentarse de la Universidad de Oviedo ante las invitaciones que recibió de diversas instituciones y el éxito que consiguió en sus actividades. Sin duda el viaje resultó fructífero “pues entabló relaciones personales con gran número de los hombres más destacados en la vida intelectual americana, relación que trajo como resultado un entendimiento plasmado en intercambio universitario y obras de colaboración, entre los intelectuales de España y América y una mayor atención por parte de aquélla, a los problemas de las naciones del Nuevo Mundo.” Las relaciones fruto de dicho viaje perduraron a través de los años; el archivo de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México conserva documentos que dan testimonio de la colaboración que tuvo Altamira y mexicanos como Amado Nervo, a quien el primero de estos le solicitó en 1917 las leyes fundamentales de México para utilizarlas en la cátedra que regentaba en la Universidad central y para la de Historia Moderna de América que impartía en el Instituto Diplomático y Consular.

Por Real Orden de 15 de noviembre de 1910 le fue concedida la categoría honorífica de ascenso en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo.

Entre 1910 y 1918 dirigió un Seminario de Metodología de la Historia en el Centro de Estudios Históricos y representó a la JAE en varios congresos internacionales.

Por Real Orden de 29 de mayo de 1911, publicada en la Gaceta del 3 de junio, fue nombrado delegado del Gobierno de España, junto con Eduardo Vincenti, en el Congreso Internacional de Paidología, celebrado en Bruselas en 1911.

Por Real Orden de 30 de septiembre de 1911, publicada en la Gaceta del 19 de octubre, el Rey accedió a lo solicitado por Altamira y dispuso que pasara a la situación de excedencia en el profesorado de universidades y declaró vacante la cátedra de la que era titular, anunciándose su provisión.

Por Real orden de 25 de abril de 1912, publicada en la Gaceta del 6 de mayo, fue nombrado para explicar en Londres, por invitación de la Universidad de esa ciudad, un curso sobre Historia y Cultura Españolas. Al parecer acudió a estos cursos de 1912 a 1922.

Por medio de Real Orden de 28 de marzo de 1913, publicada en la Gaceta del 29, el Rey lo nombró, junto con Wenceslao Ramírez de Villaurrutía, delegado del Gobierno español en el Congreso Internacional de Estudios Históricos, que se verificó en Londres en 1913.

Nombrado profesor del Instituto Diplomático y Consular en 1913.

El 28 de noviembre de 1913 solicitó al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes el examen de las obras: Historia de la Propiedad Comunal, Historia del Derecho Español y Derecho Consuetudinario y Economía Popular de la Provincia de Alicante; para sí procediere se declararan de mérito para su carrera. El Consejo de Instrucción Pública emitió un dictamen favorable a su solicitud en cuanto a las obras Historia de la Propiedad Comunal e Historia del Derecho Español.

El 28 de julio de 1914 fue nombrado, por oposición, catedrático de Historia de las Instituciones Políticas y Civiles de América de la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid. Tomó posesión el primero de agosto de 1914. Desempeñó esta cátedra hasta su jubilación en 1936.

El 15 de junio de 1915 el Rey lo autorizó para realizar un viaje a Norte América, invitado por la Asociación de Historiadores Norteamericanos, con la finalidad de dar varias conferencias sobe temas referidos a España.

Por medio de Real Orden de 19 de junio de 1915, publicada en la Gaceta del 25, fue nombrado, junto con Adolfo Bonilla San Martín, delegado del Gobierno español en el Congreso sobre Educación que con ocasión de la Exposición Internacional de Panamá, se celebró en la ciudad de Oakland (California) en 1915.

El 12 de noviembre de 1923 fue facultado por el Rey para que, como delegado del Ministerio de Instrucción Pública, durante un mes estudiara en Francia la organización de la primera enseñanza.

El 4 de junio de 1924 fue autorizado por el Rey para ausentase de su residencia oficial, durante ocho días, para trasladarse a Larache y asistir en dicha población “a los actos de cultura organizados por la misma, con ocasión del aniversario del desembarco de nuestras tropas en la mencionada plaza."

El 13 de marzo de 1931 fue nombrado decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Central de Madrid. Como vicedecano fue nombrado Francisco Beceña y González. Tomaron posesión de los cargos el 18 del citado mes y año.

El 22 de mayo de 1931, publicado en la Gaceta del 23, fue nombrado decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid por la Presidencia del Gobierno provisional de la República. Altamira presentó su dimisión a este cargo por considerar que era incompatible con sus funciones de juez español del Tribunal de Justicia internacional de la Haya. El 27 de junio de 1931 el Ministerio de Instrucción Públicas y Bellas Artes admitió su dimisión.

El 27 de junio de 1932 fue nombrado representante de la Universidad Central para asistir a las fiestas centenarias de la Universidad de Ámsterdam.

El 10 de febrero de 1936 cumplió la edad reglamentaria de jubilación; sin embargo, solicitó continuar en activo hasta la terminación de sus explicaciones en el curso de que era titular. El Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, determinó el día 10 de febrero de 1936, Gaceta del 14, que “continúe hasta la terminación de sus explicaciones en el presente curso al frente de la Cátedra "Historia de las Instituciones Civiles y Políticas de América" de que es titular no obstante su pase a la situación académica y económica que a la jubilación corresponde y sin perjuicio de que la vacante activa que produce, se provea en tiempo oportuno por el turno que legalmente le corresponde.” El Ministerio de Instrucción Pública lo declaró jubilado por haber cumplido la edad reglamentaria, el día el 15 de febrero de 1936, Gaceta del 20.

Fue nombrado decano honorario de la Facultad de Derecho de la Universidad Central.

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Depuración

El día 9 de septiembre de 1939 se fechó un documento dirigido al rector de la Universidad Central en el que el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Madrid, solicita "informar a este Tribunal, con la mayor urgencia, la situación en que se encuentra, con relación al Movimiento Nacional, el Catedrático de ese Centro DON RAFAEL ALTAMIRA, y si puede ser considerado como persona afecta a los ideales del Nuevo Estado."

El 3 de octubre de 1939 el decano de la facultad de Derecho de la Universidad Central envió al rector de dicha institución un informe sobre Rafael Altamira; el rector remitió el informe al presidente del Tribunal de Responsabilidades políticas. Dicho documento expresaba "que por referencias y por el conocimiento directo que tengo del Catedrático (jubilado) de esta Facultad D. Rafael Altamira, era persona formada en la escuela liberal, perteneciente a la Institución Libre de Enseñanza y de ideas izquierdista de lo que se vanagloriaba en alguna ocasión, por lo cual estimo que no puede considerársele como persona afecta a los ideales del nuevo Estado."

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Exilio

Desde septiembre de 1936 a abril de 1940 residió en La Haya, pues en este año cerró sus puertas el Palacio de la Paz; después se trasladó a Bayona, donde permaneció de 1940 a 1944; durante esos años varios países hicieron gestiones para que se le trasladara a América, entre ellos Argentina, Estados Unidos, México y Santo Domingo. En 1944 pasó a Portugal bajo la protección diplomática de Argentina. En Lisboa colaboró durante algunos meses con la Universidad de Coimbra. Antes de viajar a América había recibido peticiones para trasladarse a Argentina, Estados Unidos y México. Este último país le remitió la invitación por medio del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Rodulfo Brito Foucher, en abril de 1944. Finalmente se embarcó hacia Estados Unidos, tras haber recibido una invitación de la Universidad de Columbia (Nueva York) para explicar un curso, actividad que no llegó a efectuarse y marchó a México.

Ingresó a territorio mexicano en noviembre de 1944. Su documentación migratoria indica que fue invitado por la Secretaría de Educación Pública “para que se dedique al ejercicio de su profesión [como profesor].” El Consulado de México en Lisboa, le expidió la tarjeta de identificación que le permitió ingresar al país. Proporcionó como referencias en México a la Secretaría de Educación Pública y a la Universidad Nacional Autónoma de México. Su calidad fue de inmigrante por un año con la opción de poder refrendar su permiso de residencia

El 16 de abril de 1945 inició su colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México, en la que se incorporó a la Facultad de Filosofía y Letras, sección de Historia, e impartió la cátedra de Historia de la Civilización Española.

En El Colegio de México colaboró a partir del día 7 de junio de 1946 con la cátedra y seminario de “Preparación para las investigaciones históricas” o sea, de “Técnica de la Historia humana.”

Impartió varias conferencias de historia de España, de colonización española y literatura, en varias academias y sociedades científicas mexicanas. Colaboró con monografías de historia de la colonización española en América, en la Revista de Historia de América y Revista de la Escuela Nacional de Jurisprudencia. También colaboró en las revistas Cuadernos Americanos y Mediterrani.

Fue presidente de la Unión de Profesores Españoles Universitarios en el Extranjero, en México.

Presidente honorario de la Casa Regional Valenciana de México (1948).

Socio de honor del Ateneo Español de México, desde 1950.

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Otras actividades y méritos

Abogado, periodista y miembro del “grupo” de Oviedo.

Presidente de la sección de Ciencias Históricas, Filosóficas y Filológicas de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias, del ateneo de Madrid.

Secretario segundo interino del Museo de Instrucción Primaria, nombrado el 23 de julio de 1888, tomó posesión del cargo el mismo día del nombramiento. Fue nombrado titular, por oposición, de este Museo en virtud de real orden de 27 de junio de 1889, con categoría de profesor de escuela normal de magisterio y encargado de las materias “Historia de la civilización española”, “Historia de España en el siglo XVIII”, “Metodología de la historia” y “Educación cívica”. Tomó posesión el mismo día del nombramiento. Cesó en el cargo el 30 de abril de 1897, por haber sido nombrado catedrático de la Universidad de Oviedo.

Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia (1894).

En 1895 fundó y dirigió la Revista crítica de historia y literatura españolas, portuguesas e hispanoamericanas.

En 1904 le fueron otorgados por el Rey de Italia una credencial, un diploma y una insignia que lo acreditaban como Oficial de la Orden de la Corona de Italia.

Medalla de Oro de la Ciudad de Lima (1909); Medalla de Plata de la Hispanic Society of América (1909); nombrado hijo predilecto de Alicante (7 de mayo de 1909); hijo adoptivo de Villafranqueza (27 de marzo de 1910); San Vicente del Raspeig (2 de abril de 1910); Elche (5 de abril de 1910); de San Juan (8 de abril de 1910) y Campello.

Formó parte de varias sociedades e institutos, entre ellos, la Sociedad de Geografía de Lisboa; el Instituto de Coimbra; la Massachusetts Historical Society; Fellow honorario de la Royal Society of Literatura de Londres (1908); la Academia Central Mexicana de Jurisprudencia y Legislación (1909); la Hispanic Society of America; el Instituto Internacional de Sociología de París (1915); la Academia de Jurisprudencia de Toulouse (1916); el Instituto de Francia (1918); la Real Sociedad Geográfica de Madrid (1924); la Academia Checa de Ciencias, Literatura y Artes (1935); miembro extraordinario de la Sociedad de Literatura Neerlandesa de Leyden (1935) y director honorífico del Centro de Cultura Valenciana.

Recibió diversos doctorados Honoris Causa, entre los que se cuentan el que le otorgaron las Universidades de Santiago de Chile; San Marcos de Lima (1909); de La Plata (1909); de México (1910); de Burdeos (1923); de la Sorbona (1928); de Cambridge (1930); el Centro de Cultura Valenciana (1930) y Universidad de Columbia (Nueva York) en 1935.

El 29 de abril de 1910 le fue concedida la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII por los “relevantes servicios prestados a la cultura nacional”.

El 14 de octubre de 1910, publicado en la Gaceta de Madrid del 15, fue nombrado, en comisión, Inspector General de Primera Enseñanza.

En virtud de Real Decreto de primero de enero de 1911 fue nombrado Director General de Primera Enseñanza, con la categoría de Jefe Superior de Administración Civil. Tomó posesión el mismo día del nombramiento.

Por medio de Real Orden de 3 de abril de 1911, publicada en la Gaceta del 4, el Rey ordenó que quedara sin efecto la Real Orden de 15 de octubre de 1910 y que don Rafael Altamira se encargara nuevamente del despacho de los asuntos correspondientes a la Dirección de Primera Enseñanza, lo anterior al haber terminado la primera parte de la visita a las capitales de los Distritos universitarios, que le había sido encomendada al Director General de Primera Enseñanza.

Por Real Orden de 4 de septiembre de 1912, publicada en la Gaceta del 12, el Rey dispuso que Rafael Altamira y Crevea, Director General de Primera Enseñanza, se hiciera cargo nuevamente de la referida Dirección y además desempeñara, interinamente, las funciones de esa Subdirección. Cesó, por renuncia, en el cargo de Director General de Primera Enseñanza el 22 de octubre de 1913.

Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (1912).

Por medio de Real Orden de primero de marzo de 1916, publicada en la Gaceta del 31, el Rey le concedió la Medalla de Oro de la Mutualidad, como distinción merecida a los relevantes servicios que prestó al fomento de esa benemérita obra pedagógica y de previsión.

Fue electo senador por la Universidad de Valencia en 1916 y reelegido en 1918, 1919, 1921 y 1923.

En 1919 inició su participación en la justicia internacional al ser designado árbitro en el Tribunal de Litigios Mineros de Marruecos (Paris).

Presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Comparado (junio de 1919).

En 1920 fue designado por la Asamblea de la Sociedad de Naciones miembro de una comisión de juristas encargada de elaborar el proyecto del Tribunal Permanente de Justicia Internacional. Una vez aprobado el proyecto y creado el Tribunal lo nombraron uno de sus jueces en septiembre de 1921, fue reelecto en 1930 y permaneció en este cargo hasta la suspensión de las actividades del Tribunal.

Presidente del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1920).

Por Real Orden de 17 de noviembre de 1920, publicada en la Gaceta del 4 de diciembre, el Rey lo nombró vocal de la Comisión Nacional de Mutualidad Escolar.

En 1921 fue nombrado vocal de la Junta para la Ampliación de Estudios, cargo al que presentó su renuncia el 5 de octubre de 1923 alegando el aumento de sus obligaciones internacionales y las dificultades que ello representaba para cumplir con las funciones de vocal. Se le admitió la renuncia en la sesión celebrada el 22 de noviembre del año mencionado.

Académico de número de la Real Academia de la Historia (1922).

Académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia desde 1923.

El 31 de octubre de 1923, publicado en la Gaceta del 4 de noviembre, se le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Naval, con distintivo blanco y según cuota reducida, por servicios especiales prestados a la Marina.

El 9 de febrero de 1924, publicado en la Gaceta del 10, el Rey admitió la dimisión de Altamira y Crevea al cargo de Consejero de Instrucción Pública.

Presidente de Honor de la Sociedad de Instrucción San Claudio de la Habana (1926).

Miembro de mérito del Real Centro de Estudios Históricos de Andalucía (1927).

Miembro numerario de la Academia Internacional de Derecho Comparado de La Haya desde 1928.

El 30 de noviembre de 1928, publicado en la Gaceta del 7 de diciembre, fue nombrado vocal del Comité Organizador del III Congreso Nacional de Historia y Geografía Hispanoamericana, celebrado en Sevilla en 1930.

El 8 de abril de 1930 fue nombrado delegado oficial del Ministerio de Instrucción Pública para la reunión del Comité Internacional de Ciencias Históricas, celebrado en Cambridge en dicho año.

Presidente del Institut International de Cooperation Intelectuelle de Paris (1930).

Miembro correspondiente de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala (1933).

Le otorgaron la Medalla de Oro de Alicante, el 20 de abril de 1934.

Fue nombrado presidente de la Casa de Valencia en Madrid (1935).

El 18 de junio de 1936, publicado en la Gaceta del 19, fue nombrado profesor honorario del Conservatorio de Música y Declamación de Valencia.

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Principales obras

Historia de la Propiedad comunal, Madrid, 1890.

La enseñanza de la Historia, Madrid, 1891.

Cuestiones hispanoamericanas, Madrid, 1900.

Historia de España y de la civilización española, 4 volúmenes, Barcelona, 1900-1911.

Regeneración, Alicante, 1901.

Historia de la civilización española, Barcelona, 1902.

Psicología del pueblo español, Barcelona, 1902.

Historia del Derecho español, Madrid, 1903.

Cuestiones modernas de historia, Madrid, 1904.

Los elementos de la civilización y el carácter españoles, Madrid, 1904.

Psicología y literatura, Barcelona, 1905.

Derecho consuetudinario y economía popular de la provincia de Alicante, Madrid, 1905.

España en América, Valencia, 1908.

Mi viaje a América, Madrid, 1911.

Problemas urgentes de la primera enseñanza en España, Madrid, 1912.

Cuestiones de la historia del Derecho y de legislación comparada, Madrid, 1914.

Filosofía de la historia y teoría de la civilización, Madrid, 1915.

Giner de los Ríos, educador, Valencia, 1915.

La guerra actual y la opinión española, Barcelona, 1915.

España y el programa americanista, Madrid, 1917.

El Congreso de la Sociedad de Naciones, Madrid, 1920.

La Sociedad de Naciones y el proyecto de Tribunal Permanente de Justicia Internacional, Madrid, 1920.

La política de España en América, Valencia, 1921.

Ideario político, Valencia, 1921.

Valor social del conocimiento histórico, Madrid, 1921.

La propaganda de las ideas y los sentimientos pacifistas, Madrid, 1926.

Últimos escritos americanistas, Madrid, 1929.

Temas de historia de España, Madrid, 1929.

Historia del pensamiento español, Madrid, 1929.

Colección de textos para el estudio de la Historia de las Instituciones de América, Madrid, 1929.

Problèmes modernes d´enseignement en vue de la conciliation entre les peuples et la paix morale
, París, 1932.

Cuestiones internacionales de pacifismo, Madrid, 1932.

Manual de historia de España, Madrid, 1933.

La enseñanza de la historia en la escuela, Madrid, 1934.

Textos primitivos de legislación colonial española, Madrid, 1936.

Técnica de investigación en la historia del Derecho Indiano, México, 1939.

Estudios sobre las fuentes del conocimiento del Derecho Indiano, México, 1947-1948.

Máximas y reflexiones, México, 1948.

Observaciones sobre el sujeto de los Derechos Humanos, México, 1948.

Manual de investigación de la Historia del Derecho Indiano, México, 1948.

Proceso histórico de la historiografía humana, México, 1948.

Tierras y hombres de Asturias, México, 1949.

Diccionario castellano de palabras jurídicas y técnicas tomadas de la legislación indiana
, México, 1951.

Para consultar su extensa bibliografía véase Bibliografía y biografía de Rafael Altamira y Crevea, México, Ediciones Mediterrani, 1946 y Vicente Ramos, Rafael Altamira, Madrid-Barcelona, Alfaguara, 1968.

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Fuentes

  • “Altamira y Crevea, Rafael”, en Diccionario Histórico de la Antropología Española, 1994.
  • AGA, Caja 32/16139, Expediente personal de Rafael Altamira y Crevea.
  • Archivo de la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas (Clases Pasivas), Expediente de Rafael Altamira y Crevea.
  • Archivo General de la Nación (México), Secretaría de Gobernación, Siglo XX, Departamento de Migración, Serie Españoles, Caja 9, Expediente 28.
  • Archivo Histórico de El Colegio de México, Archivos Institucionales, La Casa de España, Caja 1, Expediente 10, Altamira y Crevea, Rafael (1939-1951).
  • Archivo Histórico de la Junta para la Ampliación de Estudios, Expediente JAE/6-273.
  • Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores “Genaro Estrada” (México), Clasificación topográfica: 17-7-129. Altamira y Crevea, Rafael, 1917.
  • Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores “Genaro Estrada” (México), Clasificación decimal: III/823(469:72), Clasificación topográfica: III-704-5.
  • Archivo Histórico de la UNAM, Dirección General de Personal Académico y Administrativo, Expediente número 21161.
  • Archivo Histórico de la Universidad Complutense de Madrid, Personal, Caja 436, expediente número 5.
  • Archivo Histórico del Senado de España, Expediente personal del Senador D. Rafael Altamira y Crevea, por la Universidad de Valencia, Signatura: HIS-0023-05.
  • Biblioteca del Ateneo Español de México, Sección exilio, Serie Personajes, Caja 1, Expediente 15, Altamira y Crevea, Rafael.
  • DÍAZ DÍAZ, Gonzalo, Altamira y Crevea, Rafael, en Hombres y documentos de la filosofía española, Volumen I, 1980.
  • Gaceta de Madrid, Número 329, de 25 de noviembre de 1891.
  • Gaceta de Madrid, Número 209, de 28 de julio de 1895.
  • Gaceta de Madrid, Número 120, de 30 de abril de 1910.
  • Gaceta de Madrid, Número 288, de 15 de octubre de 1910.
  • Gaceta de Madrid, Número 94, de 4 de abril de 1911.
  • Gaceta de Madrid, Número 154, de 3 de junio de 1911.
  • Gaceta de Madrid, Número 215, de 3 de agosto de 1911.
  • Gaceta de Madrid, Número 292, de 19 de octubre de 1911.
  • Gaceta de Madrid, Número 249, de 5 de septiembre de 1912.
  • Gaceta de Madrid, Número 88, de 29 de marzo de 1913.
  • Gaceta de Madrid, Número 176, de 25 de junio de 1915.
  • Gaceta de Madrid, Número 91, de 31 de marzo de 1916.
  • Gaceta de Madrid, Número 339, de 4 de diciembre de 1920.
  • Gaceta de Madrid, Número 38, de 7 de febrero de 1922.
  • Gaceta de Madrid, Número 308, de 4 de noviembre de 1923.
  • Gaceta de Madrid, Número 41, de 10 de febrero de 1924.
  • Gaceta de Madrid, Número 342, de 7 de diciembre de 1928.
  • Gaceta de Madrid, Número 143, de 23 de mayo de 1931.
  • Gaceta de Madrid: Diario Oficial de la República, Número 45, de 14 de febrero de 1936.
  • Gaceta de Madrid: Diario Oficial de la República, Número 51, de 20 de febrero de 1936.
  • Gaceta de Madrid: Diario Oficial de la República, Número 171, de 19 de junio de 1936.
  • MALAGÓN BARCELÓ, Javier, necrología “Don Rafael Altamira y Crevea (1866-1951), en Revista de la Facultad de Derecho de México, Número 1-2 Enero-Junio, Año 1951.
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  • PETIT, Carlos, “Tríptico ovetense. La universidad en el cambio de siglo”, en Cuadernos del Instituto Antonio de Nebrija, 13/2 (2010), pp. 191-236.
  • RUBIO CABEZA, Manuel, “Altamira y Crevea, Rafael (1866-1951)”, en Diccionario de la Guerra Civil Española, 2 volúmenes, 1987.
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Eva Elizabeth Martínez Chávez
1 de febrero del 2012

 

Diccionario de catedráticos españoles de derecho (1847-1943) [en línea]. Universidad Carlos III de Madrid. Instituto Figuerola de Historia y Ciencias Sociales, 2011- . Disponible en: http://www.uc3m.es/diccionariodecatedraticos

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