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El Congreso aprueba la reforma de la LOREG para que todas las personas con discapacidad puedan votar

  

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Última actualización: 11/12/2018

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El Congreso aprueba la reforma de la LOREG para que todas las personas con discapacidad puedan votar

IMagen del panel de votaciones del Congreso con 340 votos a favor de la reforma, ninguno en contra y cero abstenciones

El Pleno del Congreso ha aprobado por unanimidad una reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG) para reconocer el derecho de sufragio de las personas con discapacidad intelectual y psicosocial,  que estaban privadas del mismo. Una situación que afecta a 100.000 personas y que constituye, desde hace años, una de las principales reivindicaciones del movimiento asociativo de la discapacidad.

Para María del Carmen Barranco, Directora del IDHBC, la reforma de la LOREG ‘es un paso adelante muy importante en la universalización del sufragio y, por tanto, desde el punto de vista de la legitimidad de nuestra democracia’.

Porque  hasta el momento,  en la democracia española  y a instancias del artículo 3 de la LOREG, han sido excluidas en cada cita electoral las personas ‘declaradas incapaces en virtud de sentencia judicial firme, siempre que ésta declare expresamente la incapacidad para su ejercicio’ (apartado b)   y ‘las internadas  en un hospital psiquiátrico con autorización judicial, durante el periodo que dure su internamiento siempre que en la autorización el juez declare expresamente la incapacidad para el ejercicio del derecho de sufragio’. (apartado c).

Esta exclusión vulnera  el derecho de participación política reconocido en el artículo 23 de la Constitución española y en el artículo 29 de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que fue ratificada por España y que, por tanto, es de obligado cumplimiento. Este artículo 29 establece que ‘los Estados Parte garantizarán a todas las personas con discapacidad, también a las personas con discapacidad  intelectual y psicosocial, el derecho  a participar plena y efectivamente en la vida política y pública en igualdad de condiciones con las  demás, lo que incluye el derecho y la posibilidad de las personas con discapacidad a votar y ser elegidas’.

El Comité sobre los Derechos de Personas con Discapacidad de la ONU ya advirtió en 2011 al Gobierno español que no había hecho los deberes en materia electoral y le instó  a cambiar la LOREG. Sin embargo, no fue hasta junio de 2017 cuando la Asamblea de Madrid, siguiendo las directrices de este Comité, aprobó presentar una iniciativa legislativa ante el Congreso de los Diputados para su modificación. Esta iniciativa fue presentada en el Congreso en noviembre del mismo año y admitida a trámite por unanimidad.

¿Por qué se ha tardado tanto? Para el IDHBC el hecho de que esta limitación de un derecho fundamental, sin que se justifique la pertinencia, se haya mantenido a lo largo del tiempo se debe al modelo de tratamiento de la discapacidad ajeno al discurso de los derechos que utiliza la sociedad en general y los jueces en particular, y  a los estereotipos socialmente vigentes a propósito de las personas con discapacidad.

La reforma  para adaptar la LOREG a la Convención de la ONU sobre Discapacidad

La modificación aprobada elimina del artículo tercero de la LOREG los apartados b y c  y modifica  sustancialmente, tras algunas discrepancias entre las formaciones políticas,  el  punto 2  que pasaría de señalar que ‘ los jueces o tribunales que entiendan de los procedimientos de incapacitación o internamiento deberán pronunciarse expresamente sobre la incapacidad para el ejercicio del sufragio’ a quedar redactado de la siguiente manera: "Toda persona podrá ejercer su derecho de sufragio activo, consciente, libre y voluntariamente, cualquiera que sea su forma de comunicarlo y con los medios de apoyo que requiera".

La propuesta de reforma ha pasado al Senado para la inclusión o no de enmiendas. A partir de su entrada en vigor, las personas a las que se les hubiese limitado o anulado su derecho de sufragio por razón de discapacidad podrán ejercer su voto.

El movimiento asociativo de la discapacidad ha hecho un llamamiento a los grupos políticos del Senado para pedirles ‘máxima celeridad’ en la tramitación de la reforma para que entre en vigor a tiempo de que pueda votar una buena parte de la ciudadanía andaluza que, en estos momentos, está privada de este derecho.

España se convertirá así, según el CERMI, en el octavo país de la Unión Europea que no aplica restricciones por razón de discapacidad a la hora de votar.  Austria, Croacia, Holanda, Italia, Letonia, Suecia y Reino Unido suprimieron antes esta barrera que impedía votar a una parte de sus ciudadanos y ciudadanas.

Avances y tareas pendientes

Para Patricia Cuenca la reforma de la LOREG  ‘es una gran nueva victoria en la lucha por el sufragio universal, en la que se han tenido que vencer, como en todas ellas, muchas resistencias debido a los prejuicios y estereotipos todavía  existentes en relación con las personas con discapacidad intelectual y psicosocial y a la tendencia a exigir a este colectivo demostrar una "racionalidad" que no exige a las demás personas’.

Y es que las razones para negar el sufragio, explica Rafael de Asís, se han movido en dos planos: el de la no comprensión de los programas electorales y el de la posibilidad de ser influenciable. ‘El problema, subraya, es que estos dos planos no son exclusivos de las personas con discapacidad, pero sólo se les aplican a ellas’.

El movimiento de la discapacidad también ha calificado de histórico este día. ‘La democracia está a punto de llegar plenamente a las personas con discapacidad sin excepción alguna, puesto que podrán ejercer su derecho al voto y también podrán ser elegidas por la ciudadanía como representantes’, han señalado desde el CERMI.

Pero quedan tareas pendientes.   Entre ellas, subraya Rafael de Asís, la cuestión de la accesibilidad, manejando una idea de accesibilidad que no se proyecte solo sobre los colegios electorales sino, en general, sobre el ejercicio del propio derecho. ‘Hay que exigir así también que los programas y espacios electorales sean accesibles a todas las personas. Y en este sentido, las diferentes opciones políticas deben hacer esfuerzos encaminados a favorecer la comprensión de sus programas y de su propio discurso, siendo una obligación de los poderes públicos el promover que esto sea así’.  

A la cuestión de la accesibilidad,  la Profesora Barranco añade la necesidad de educar para la ciudadanía a todas las personas, no sólo a las personas con discapacidad.  ‘El derecho al voto, por un lado, no es garantía de la democracia si no hay interés por parte de la ciudadanía o si está no sabe qué está votando y qué consecuencias tiene, y esto depende, entre otras cosas, de que se eduque, precisamente para la ciudadanía’, afirma. Para Barranco, además, el derecho de voto, que es condición imprescindible para hablar de democracia, no es suficiente. ‘La democracia requiere que se tenga en cuenta la opinión de las personas que van a ser afectadas por las decisiones y esto no es algo que se consiga sólo votando. Como lo anterior, requiere, información e interés, pero además, que se habiliten canales de participación más allá de los electorales’, concluye.

 

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