Banner
Estás en: Inicio > Instituto de Estudios Clásicos sobre la Sociedad y la Política "Lucio Anneo Séneca" > El Instituto > Historia del grupo > Parménides y el orfismo

Parménides y el orfismo

Menú

Última actualización: 27/05/2009

Aumentar Tamaño del texto Disminuir Tamaño del texto

Imparte: Alberto Bernabé
Horario: 17:00-19:00
Fecha: Noviembre: 13
Aula: 17.0.06

Objetivos:

1.La intención de esta charla es asomarnos al trasfondo cultural en el que surgió el poema de Parménides. Sigo en ello la línea de estudios como el de A.P.D. Mourelatos, The route of Parmenides, New Haven-London 1970, que señalaba lo mucho que de tradición épica podía encontrarse en el filósofo, pero en este caso centrándome en la posible aportación órfica. En este tipo propuesta es preciso deshacer ciertos estereotipos y luchar contra determinados prejuicios.

Programa:

2.Problemas que se suscitan:

2.1 La falta de concreción cuando se afirma que determinado autor tiene influjos órficos.

2.2. Nuestras lagunas sobre el orfismo. La pregunta de qué es el orfismo debe ser contestada con flexibilidad y debemos huir de una definición excesivamente estricta.

2.3 Cierta tendencia no escrita en algunos estudiosos de la filosofía griega de aislar a los filósofos de su entorno, especialmente del entorno religioso.

2.4 Las alternativas extremas por las que ha pasado la investigación sobre los órficos, especialmente la que se refiere a su relación con los Presocráticos.

2.5 La integración de nuevos hallazgos (laminillas áureas de Hiponion, Pelina y Entella, las láminas de hueso de Olbia y sobre todo, el Papiro de Derveni), que obligan a revisar la hipercrítica de lo órfico.

3.Necesidad de replentear la cuestión

Han vuelto a florecer los estudios sobre el orfismo, sobre nuevas bases y parece necesario replantear el problema de las relaciones entre órficos y presocráticos (en este caso, concretamente entre los órficos y Parménides). A tal fin se ofrecen algunos materiales clasificados temáticamente sobre los que podría basarse la investigación posterior. Los textos son de interés y valor desigual: desde los sumamente conocidos e inequívocamente relacionados con la filosofía es obvia a los que no han sido tomados habitualmente en consideración o son discutibles. Entiéndase esta contribución, pues, como más filológica que filosófica y tómese más como un conjunto de materiales pertinentes para la discusión, que como una conclusión cerrada y, mucho menos, dogmática.

4.Diversos tipos de relación entre los textos órficos y los presocráticos

4.1 Algunos textos órficos antiguos han podido influir en los filósofos presocráticos, que o bien admiten algunas de sus ideas o bien polemizan contra ellas. Pero la literatura órfica tiende a realimentarse a sí misma, de forma que en poemas tardíos podemos hallar pasajes coincidencias con testimonios antiguos.

4.2 Hay por otra parte textos del corpus órfico que son obra de filósofos, especialmente pitagóricos (conocemos, aunque poco más que el nombre, poemas órficos escritos por pitagóricos comoLa Red, el Peplo, el Crater, la Lira).

4.3. Conocemos una serie de textos exegéticos órficos, en que lo religioso se combina con métodos propios de la filosofía, in primis, el Papiro de Derveni.

4.4. Ciertos textos poéticos órficos, especialmente tardíos, se han visto influidos por la filosofía, como la Teogonía de Jerónimo y Helanico, o las Rapsodias.

5.Una tarea por hacer

La tarea de determinar el tipo de relación en cada caso está aún en sus comienzos. Y no siempre es fácil determinar cuándo existe un influjo de un texto sobre otro o cuándo se trata de principios propios del ambiente intelectual de la época.

En todo caso, la filosofía presocrática y la ideología órfica no son compartimentos estancos, sino que tienen entre sí comunidades de pensamiento y vías de influencia mutua.

6.Parménides y la literatura órfica

La posibilidad de que Parménides conociera literatura órfica ha sido señalada más de una vez, pero la mayoría de los comentaristas parecen sentirse incómodos y tratan de soslayar la cuestión en la mayor medida posible. El filósofo pudo conocer textos órficos, ya que hay testimonios evidentes, contemporáneos o de una época ligeramente posterior a la del filósofo, de presencia de órficos en la Magna Grecia (laminillas de oro órficas en Turios, Hiponio y otros lugares, las más antiguas de las cuales remontan al s. V a. C.; piezas de la cerámica apulia, apenas un siglo más tarde).