Banner
Estás en: Inicio > Instituto de Estudios Clásicos sobre la Sociedad y la Política "Lucio Anneo Séneca" > Educación > Proyecto Apolo > Autores clásicos grecolatinos > Séneca

Séneca

Menú

Última actualización: 27/05/2009

Aumentar Tamaño del texto Disminuir Tamaño del texto
 

Biografía

Seneca

(4 a.C. - 65 d.C.)

Lucio Anneo Séneca, hijo de Séneca el Viejo, también llamado "el rétor" (muy apreciado por los escolásticos), nació en la actual ciudad de Córdoba, en la Hispania Bética. No conocemos con exactitud la fecha de su nacimiento, pero se estima que fue aproximadamente en el 4 a. C. Su familia se mudó siendo él aún un niño a Roma, llevado en brazos por una tía suya. Este recuerdo del autor sería el origen de un fuerte vínculo con aquella mujer, tal y como nos lo cuenta él mismo. Una vez en la capital del Imperio, Séneca se educó en diversas escuelas de retórica y filosofía estoica, como le correspondía por ser miembro de una familia de caballeros dedicados al ejercicio de la oratoria. Sus maestros fueron Sotión, de la escuela estoico-pitagórica (se dice que a causa del influjo de éste, Séneca se hizo vegetariano durante un tiempo), Atalo y Sestio. La importancia del estoicismo es fundamental para comprender su obra así como el modelo de comportamiento que regiría su vida y que determinaría su muerte: se suicidó por orden del emperador Nerón, de quien fue maestro y mentor. La salud del joven Séneca fue frágil y para fortalecerla realizó un viaje a Egipto, donde permanecería durante cinco años.

En el año 39 le encontramos de nuevo en Roma en el cargo de Senador, y en el año 41 es desterrado a Córcega por el emperador Claudio. El motivo de su expulsión fue haber mantenido relaciones adúlteras con una mujer de la familia imperial, Julia Livilla. Posteriormente la condena sería revocada por Agripina, quien le hace volver para que eduque a su hijo Nerón. A partir de la muerte de Claudio en el 54, el influjo de Séneca en la familia real y en los asuntos de estado irá creciendo progresivamente, primero como tutor del joven emperador y luego como consejero suyo bajo el cargo de "amicus". No obstante, la actitud cada vez más excéntrica del gobernante, sus decisiones arbitrarias y carácter iracundo ocasionaron que Séneca se retirase de la vida pública en el 62, lo que no evitó que se viera implicado en la Conjura del Pisón en el año 65. Nerón ofreció entonces a Séneca la opción de perecer por su propia mano (una forma de llevar a la práctica la doctrina estoica del suicidio) como forma de evitar otro tipo de represalias, con toda seguridad menos dignas.

La vida de este autor compagina dos extremos aparentemente contradictorios: la dedicación ferviente a una doctrina filosófica que propugnaba el distanciamiento de las inquietudes del mundo externo, consideradas fuente de infelicidad y agitación inútil, y la experiencia directa con la administración del poder político. Efectivamente, Séneca asistió a lo largo de su vida al reinado de Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y por supuesto, Nerón, y su filiación con la familia julio-flavia le llevó a presenciar multitud de excesos en el ejercicio del poder: ejecuciones, libertinaje, expropiaciones del patrimonio particular. siendo al final él mismo víctima de aquella maquinaria. Sin embargo, ha sido considerado por la posteridad como uno de los más claros exponentes del "estoicismo nuevo".

 

Estilo

La aportación de Séneca a la literatura latina reviste de gran importancia, ya que se le considera el creador de un nuevo tipo de literatura tanto en prosa como en verso. Su originalidad consiste en que renuncia a los viejos modelos formalistas sustituyéndolos por un estilo más natural, casi improvisado, que mantiene la forma oral aunque sin renunciar al tono persuasivo aprendido de la retórica. En sus escritos encontramos frases breves, sin la subordinación de oraciones que se había convertido en el sello característico de la literatura imperial. Abundan las paradojas, antítesis, personificaciones y metáforas, pero sobre todo el exemplum, la explicación mediante un ejemplo práctico de la teoría. Sus tratados, que abarcan variedad de temas, desde la filosofía natural hasta la política, están concebidos en forma de cartas, por lo que la tercera persona aparece raramente. La forma espistolar permite dar a la expresión del pensamiento una transmisión más directa, de un yo a un tú. El contenido de estas cartas-tratado es principalmente moral, humanista, prefiguran normas de comportamiento que hoy nos parecen naturales pero que en su época estaban lejos de ser aceptados por la gran mayoría de la sociedad, como censurar del maltrato a los esclavos o considerar inhumana la diversión que proporcionaban los espectáculos de gladiadores. Muchos escritores cristianos del mundo romano tomarán a Séneca como modelo estilístico a causa de la identificación de sus propios ideales con los de éste. El fondo filosófico de su sistema moral es, como hemos dicho, claramente estoico; la prevención contra las pasiones y la búsqueda de la paz interior mediante el alejamiento de estas, junto con una concepción igualitaria de la dignidad humana, dan cohesión a su sistema de pensamiento. Sin embargo, la forma de exponer estos pensamientos resulta a menudo inconexa, faltando la unidad argumental que caracteriza a otros filósofos. Algunos temas son presentados de manera demasiado prolija mientras que otros quedan apenas esbozados. Su concepción de la filosofía es pragmática, mas enfocada hacia los actos y palabras que conducen a la virtud que a la formulación de complejos enunciados lógicos. Estos son el instrumento que sirve de soporte a la conducta, pero no la suplantan. En su tono moral se hacen frecuentes alusiones a la deidad como fuerza rectora del comportamiento humano.

Además de su obra en prosa, Séneca es conocido por sus tragedias, consideradas por la crítica como demasiado cerebrales, declamatorias y faltas de armonía formal. Se trata de reflexiones sobre el efecto que el mal tiene en las acciones de los seres humanos, y aunque no están directamente inspiradas en la filosofía estoica, aparecen algunas alusiones aisladas a ella. Todos los dramas tienen sus equivalentes en las tragedias griegas clásicas: Medea, Fedra, Edipo. de modo que las variaciones son mínimas, aunque emplea una métrica totalmente distinta.

 

Obra

Conservadas

  • De providentia
  • De constantia sapientis
  • De ira
  • Consolatio ad Marciam
  • De vita beata
  • De tranquilitate animi
  • De brevitate vitae
  • Consolatio ad Polybium
  • Consolatio ad Heluiam
  • Naturales quaestiones
  • De beneficiis
  • De clementia
  • Epistulae morales ad Lucilium
  • No conservadas

No conservadas

  • Moralis philosophiae libri
  • De oficiis
  • De remediis fortuitorum ad Gallionem
  • De pauperate
  • De superstitione
  • De matrimonio
  • De inmatura morte
  • Exhortationes
  • De motu terrarum
  • De lapidum natura
  • De piscium natura
  • De forma mundi
  • De situ Indiae
  • De situ et sacris Aegyptiorum
  • De vita patris

Tragedias

  • Edipo
  • Hercules Otaeus
  • Tiestes
  • Atreo
  • Fedra
  • Medea
  • Troades
  • Edipo
Subir