Banner
Estás en: Inicio > Instituto de Estudios Clásicos sobre la Sociedad y la Política "Lucio Anneo Séneca" > Educación > Proyecto Apolo > Autores clásicos grecolatinos > Julio César

Julio César

Menú

Última actualización: 27/05/2009

Aumentar Tamaño del texto Disminuir Tamaño del texto
 

Biografía

Busto del joven Cayo Julio César

Julio César (100-44 a.C.)

Nació en Roma y era miembro de la gens Iulia, nieto de Mario, lo que le implicaría políticamente con el grupo de los populares. Del 81 al 79 a. C. fue oficial en varias campañas en Asia. En el 84 se casó con Cornelia, hija de uno de los enemigos de Sila, lo que le obligaría a exiliarse hasta la muerte de éste. Al igual que su oponente político, Cicerón, estudió retórica con Molón de Rodas.

Subió muy rápidamente en el cursus honorum, en el 69 era cuestor, en el 62 pretor y en el 63 alcanzaría la dignidad de pontífice máximo. En el proceso que se celebró con motivo de la insurrección de Catilina, César se opondría a la postura de Cicerón, abogando por el encarcelamiento de los acusados en lugar de su eliminación sumaria.En el año 61 le encontramos destacado en la Hispania Ulterior, donde se enriqueció notablemente, algo muy frecuente entre los funcionarios romanos en las colonias, y un año después vuelve a Roma para formar el llamado primer triunvirato, junto a Craso y Pompeyo. Luego marchará a la Galia, sustituyendo la anterior política romana de penetración relativamente pacífica por una ofensiva bélica con la que llegaría hasta el Rhin entre los años 58 y 54 a.C., realizando también una expedición a Britania. Todo esto le granjearía una sólida fama como estratega.

En abril del 59 César decide, a fin de reafirmar su vínculo con Pompeyo, darle la mano de su hija Julia, lo que no impedirá que a la muerte de Craso (53 a. C.) Pompeyo se haga investir consul sine collega ese mismo año y mande a su suegro la orden de licenciar su ejército y regresar a Roma. César, lejos de obedecer regresa a la ciudad, sí, pero cruza el Rubicón seguido por sus tropas (allí es donde dirá su famosa frase alea jacta est, la suerte está echada). Así comenzará la guerra civil, que termina cuando Pompeyo es vencido en la batalla de Farsalia, en el año 49, pero huye a refugiarse a Egipto y César lo persigue. Cuando Pompeyo llega a Alejandría, la ciudad y el país entero se encuentran en un momento de notable inestabilidad debido a la disputa dinástica entre los dos herederos, Cleopatra y su hermano Tolomeo. Los egipcios, deseosos de granjearse la amistad del vencedor, matan a Pompeyo y le ofrecen su cabeza a César. Este decide ponerse del lado de Cleopatra en la contienda, la pone en el trono de Egipto y después se desposa con ella (47 a. C). Una de las consecuencias más desafortunadas del incidente fue el incendio de la famosa biblioteca de Alejandría.

Tras varias campañas victoriosas en Asia y África, la guerra civil termina finalmente con la batalla del río Munda (45 a. C.). Después de esto César irá acumulando cada vez más poder dejando de preocuparse por mantener las formas republicanas, al tiempo que aplicaba una política de limitación del poder del Senado, saneamiento de las finanzas del Estado, reforma del sistema monetario, mejor del gobierno de las provincias y elebración de juegos públicos. En el año 45 se hace dar el cargo de Imperator y en el 44 el de dictador vitalicio. Finalmente, algunos políticos importantes entre los que se contaban el propio hijo adoptivo de César, Bruto , preocupados por la alarmante tendencia al monopolio del poder político que demostraba el César decidieron asesinarlo. Esto tendría lugar durante los idus de marzo del año 44 a. C.

 

Estilo

Busto de Cayo Julio César - Edad madura

El género en el que se ubica generalmente a Julio César es el comentario, la forma usual que tenían los políticos romanos de dar cuenta de sus hechos en la esfera pública. Este estilo autojustificatorio encuentra sus antecedentes en la obra de políticos anteriores, como Sila; además, sabemos que César tenía muchos detractores y estaba sometido al control del Senado. Uno de sus contrincantes en la arena política fue Cicerón, quien no por ello deja de reconocer la excelencia del estilo literario de su oponente. El tono de César es conciso pero potente, combina una sintaxis sencilla pero elegante con la claridad y precisión a la hora de relatar los acontecimientos. De hecho, no se han hallado demasiadas incoherencias históricas, pero su credibilidad reposa sobre todo en el estilo sobrio y con pretensiones de objetividad, cuya máxima manifestación está en el empleo del estilo indirecto. Aunque lo que relata son sus propias gestas habla de sí mismo en tercera persona, de modo que la distancia generada entre el autor y el sujeto de lo narrado (que son el mismo) da la ilusión de distanciamiento deseada. En cuanto al léxico, César huye tanto de los vulgarismos como de cultismos arcaizantes y organiza la sintaxis en oraciones cortas en forma de sentencias (hipotaxis) con frases descriptivas más elaboradas (parataxis), frecuentemente subordinadas pero comprensibles. Utiliza la lengua latina con fluidez en su forma no literaria, lo que nos permite suponer que su estilo está más cercano a su uso habitual que el de otros autores, aunque no debe olvidarse que sí existía una vocación claramente literaria en su obra. No se trata, pues, de meras crónicas legadas a la posteridad en forma de apuntes, sino que se pretende elevar este género a la categoría de arte. Tampoco debe obviarse el carácter persuasivo de César, que estaba acostumbrado a defenderse y acusar en intervenciones públicas, aunque no emplee el estilo retórico en boga en aquella época, de herencia isocrática.

Tenemos dos obras de su mano cuya autenticidad podamos atestiguar sin ningún género de duda. La Bellum civile, que trata de los acontecimientos que le llevaron a ocupar el poder tras la lucha con Octavio, aparece tratada con mayor cuidado y plenitud, probablemente debido a que éste episodio era el que podía suscitar mayores críticas. En Bellum gallicum encontramos que faltan libros, por lo que se la considera incompleta. Sin embargo es rica en datos geográficos y etnográficos, César describe las costumbres de galos y germanos con cierto detalle, porque era un tema que interesaba a sus contemporáneos romanos, cumpliendo así una importante función como difusor de conocimientos antropológicos.

 

Obra

Subir